Así es como descaradamente se arreglan recién iniciado el gobierno. Tres grandes empresas se adjudicaron arbitrariamente, como dice Tomás, “sin concursos ni sorteos“, 8.000 millones de pesos para la “reconstrucción de Chile”.
Es un descaro total de parte del nuevo gobierno. Mientras queden chilenos en pie tendrá que concursarse públicamente cada una de estas propuestas. Esta decisión no ayuda a reactivar la economía en los segmentos donde se ve más afectada en estas crisis, las pequeñas y medianas empresas. Es también terrible como Hinzpeter da una respuestilla digna de cualquier cosa menos un Ministro del Interior.